“Sessanta SeCunti” para el siciliano: Darío, el palermitano que pone la cara desde Irlanda

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Para Darío, la lingüística no es sólo conocimiento sino también y sobre todo cultura.
Hacer usable un modismo es su trabajo, pero con el tiempo se ha convertido en una “misión”.

Curioso sigo con gran atención los grupos sicilianos, auténticas minas de historia, tradición y saber, son una serie enciclopédica inagotable y viva.
Desplazándome por los distintos grupos me encontré con un niño grande, que en primer plano, durante un minuto, dice un “cunto” en siciliano, es Darío Cascio.

Inmediatamente me encantó esta actuación, nueva, moderna, rápida, llena de patetismo, inteligencia e ironía.
Así comenzó una correspondencia con el autor de la “Sessanta SeCunti”.
Como una vez hicimos con amigos por correspondencia lejanos, nos dijimos, compartiendo el amor sin límites por Sicilia, pero también por Irlanda, donde él vive, y yo tengo un terreno de pasto, donde las perezosas y lindas ovejas Suffolck pastan con absoluta lentitud y libertad.
De este intercambio de mensajes y apoyado en el aprecio de los lectores, nació este escrito.

Darío es de Palermo, tiene 38 años.
creció entre San Lorenzo, lugar de villas de la nobleza de antaño y Cardillo el antiguo baglio que más tarde se convirtió en lugar de veraneo.
La primera casa en via Filippo di Giovanni es un edificio de gran altura con un balcón que da al edificio chino.
No es un alumno modelo desde la escuela primaria hasta “Paolo Emilio D’Angelo”, desde la secundaria hasta “Pecoraro”, hasta Lingüística.
Luego la L2 Universidad de Relaciones Internacionales.

Le encanta la música y se une a una banda palermitana, grabando un álbum y un DVD en Holanda.
Su primer trabajo es en un Call Center de Alitalia.
En 2009 sale de sicilia y se va a Canadá a Montreal, donde trabaja como probador de videojuegos y traductor para proyectos como Avatar, James Cameron y Mafia 2.

En nuestros mensajes le pregunto si era su proyecto inicial trabajar en el exterior, me responde que no, un proyecto es volver a casa en algún momento.
Le pregunto cómo logró elegir un lugar como Canadá donde los inviernos son despiadados y muy largos, responde que no fue fácil, pero allí se formó como persona y como profesional.
La distancia a menudo lo aplastaba, pero sabía que podía contar con el apoyo de su familia.

De Canadá a Europa, de Hamburgo y luego de Irlanda a Dublín y la hermosa Galway, donde trabaja para dos gigantes de la localización.
Luego un breve regreso a Italia, y la elección definitiva de vivir en Irlanda en Cork, una ciudad maravillosa atravesada por el río Lee, con una gran comunidad de italianos, que contó en uno de sus documentales “Los italianos del río Lee”.
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Dice: “En Cork me pongo el sombrero” y no sólo eso, forma una familia con una chica de Monreale a la que conocía antes de marcharse, y llegan dos niños.

Me cuenta con un toque de orgullo que los niños hablan inglés con un típico acento irlandés y estudian el antiguo idioma gaélico.
Para Darío, la lingüística no es sólo conocimiento sino también y sobre todo cultura.
Hacer utilizable un idioma es su trabajo, desde el folleto de las compañías farmacéuticas, pasando por la traducción de nuestros teléfonos móviles, pasando por los subtítulos y traducciones de series de televisión, hasta los videojuegos.
Es un mundo laboral desconocido para nosotros formado por un ejército de profesionales.

Hoy en Irlanda es Jefe de Proyectos y se ocupa de los programas de Internacionalización.
De esta actividad y pasión surgió el deseo de difundir el siciliano, que la Unesco ha reconocido el estatus de lengua minoritaria.
Su preocupación como lingüista es ver que el siciliano va perdiendo fuerza, sobre todo en las nuevas generaciones, olvidándose de que tiene una literatura importante y una gramática estructurada.

Así nació “Sessanta SeCunti” 60 segundos para un cunto en Palermo.
El aspecto visual es parte del proyecto, no es actor, en directo graba y filma su historia, “centrando la inmediatez y la velocidad lingüística”, con un plano que no deja espacios ni distracciones: “Quien mira y escucha el cunto Se enfoca en la historia pero mientras tanto piensa: ¿Cuánto tiempo le quedaron las cejas stu picciotto?”.

De esta manera, pretende establecer un contacto entre el pasado y el futuro.
Cuenta historias sobre él, pero también historias de los lugares que conoce y donde vive.
El objetivo es no perder su lenguaje que “la falsa respetabilidad de los años 70, acompañada de una vergüenza desmotivada, había estigmatizado”.
Le pregunto quién es su fuente de inspiración, responde: “Giovanni Alamia, uno de los hijos de Palermo que cosechó menos de lo que sembró, muchas veces ignorado por una clase de intelectuales que deberían volver a escuchar a Acqua di cielo, Trazzieri o Vanni.
el pescador”.

Mientras hablamos lo observo, le pregunto de dónde sacó el coraje de “poner la cara”, no solo de leer como hacen muchos.
Él responde que es una contradicción interna, la vergüenza es un catalizador para él: “Si sientes vergüenza infantil genuina, Tu estás en el camino correcto “.
Dario se empeña en prepararse, este formato es una de sus pasiones junto con la realización de documentales en youtube, donde lo siguen 6000 personas; allí les habla de Irlanda a los italianos ya los irlandeses, en inglés, Sicilia.

Su próximo documental será sobre la selección irlandesa que estuvo en Palermo durante la Copa del Mundo de los 90.
¿Y “Sessanta Se Cunti”? Me dice que tres “cunti” fueron transmitidos por el actor Gino Astorina, pero su deseo es crear “un pequeño porcentaje de la cultura de la lengua siciliana” a través de una publicación, contrarrestando así el empobrecimiento lingüístico de su tierra.

Hasta el momento ha logrado 20 cunti, le gustaría llegar a los 60, “Susanna es un deseo, pero necesitamos tallos”.
Nos despedimos, pronto sabremos de ti, aún nos queda mucho por compartir y contar, él de la isla esmeralda, yo de la de la eterna belleza.

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