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Gds: “Palermo. Rollos, sin grúas: árboles quitados a mano” – Ilovepalermocalcio

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La edición de hoy de “Il Giornale di Sicilia” se centra en el tema de los Pergaminos en Palermo.

A los males extremos (las ráfagas de viento que derribaron los árboles, creando más problemas para la muy complicada gestión del cementerio de los Rolls) los remedios extremos de los trabajadores de Reset que están haciendo todo lo posible para liberar rápidamente las tumbas y los caminos de los bañador.
Una decena de ellos permanecen demolidos sobre las tumbas y aún en el cementerio no ha entrado en acción ninguna grúa.
Un equipo de otros doce trabajadores, armados con motosierras, llegó ayer por la mañana para apoyar a sus compañeros que trabajan en el cementerio.

Así lo anunció el abogado Antonio Pensabene, jefe de los servicios de Reset de la ciudad, sobre el fortalecimiento de las intervenciones para ayudar a los empleados municipales en el sector de villas y jardines.
Están las raíces a remover y, también, los troncos y cantos rodados sobre todo en los tramos que van del 90 al 95, justo detrás de la iglesia.
Los largos plazos de entrega y las complicaciones de conseguir que la grúa (que se había anunciado para el martes) retire el material han requerido que el personal tome una intervención más directa y, hasta ahora, efectiva para acelerar el regreso a la normalidad.
Así que los grandes árboles que el siroco había derribado en las tumbas fueron cortados y hechos pedazos.

Ya el miércoles 30 quedó claro, con la alerta meteorológica emitida por Protección Civil, que los daños en la ciudad serían considerables y, por precaución, el director Leonardo Cristofaro había decidido cerrar el cementerio.
Una elección que resultó muy oportuna, dados los efectos de los vientos huracanados que azotaron la provincia.
Y que, en los Rollos, tuvo consecuencias devastadoras.
Tras la primera inspección realizada por el concejal Toni Sala, el balance se actualizó a 21 árboles caídos, de los que 15 incluso aterrizaron en las tumbas dañadas.
Las imágenes de árboles arrancados han puesto de manifiesto que las condiciones han sido excepcionales, una devastación que ha vuelto a plantear la antigua cuestión del cuidado de la vegetación en el interior del cementerio.